Volvió el insomnio
con sus pasos silenciosos
con su compañía a oscuras
con el sol a cuestas
En tinieblas
mis manos caminaran impacientes de crear
en el silencio de la noche cuando las almas se aplacan
la mía se despierta con hambre de color
Y las manos no me tiemblan
A las tres de la madrugada, el paso del insomnio ya se
vuelve cautivador.