domingo

Sentarse en la esquina del presente para ver como la vida paso quitando todo lo que alguna vez se anhelo y se tuvo, era feliz como un pez jugando con las olas del mar, era feliz como una niña tomando helado en verano, era feliz por la simpleza de las cosas, por lo abundante del amor, era feliz por tenerte y no, por amarte hasta en tu complejidad, nunca deje de hacerlo, hasta cuando pareció serlo, nunca lo deje aunque mis actos dieron la razón a que quizás si, solo necesitaba respiros, pequeños instantes de nuevas emociones, por tiempos, por estaciones, por unos meses, y ha pasado la vida, los meses, casi un año, y no estamos, no estamos, quizás te he dañado, como nunca pretendí hacerlo, quizás me rompiste mas de mil veces el corazón como solo yo y mi almohada saben y claro las madrugadas, las madrugadas y mi insomnio.