1.Anoche me dijeron que tenia una mirada infinita, que era como una mujer de los años cincuenta, con el alma llena de riquezas y miedos profundos; fue raro escucharlo, porque normalmente uso lentes para no mirar a las personas luego que me han dicho que tengo unas pupilas que encantan, no por su color, ni por sus tamaños, sino por lo que esconden. Hace mucho que no hablaba con el alma de poeta de algún diablo cazador de victimas mediante las consonantes de la palabra.
*Las palabras son las únicas que pueden destruir lo que inicio con ellas.
*Voy a cruzar a la playa que los amigos esperan por el mate.