Han matado la sangre, el vientre, la madera del útero de la madre, de la gran madre...el amor, el cariño, cuidar lo que viene de ella...y la cultura atacada con contracultura y los pasos de la historia señalados en adquisiciones nefastas...el hombre siendo animal insaciable y territorial <¡Hombre!> entregue al hombre de la tierra lo que es suyo, los millones, los lujos, el diamante no se compara a la sangre derramada. Y el hombre de a tierra sufre, llora, cae y sigue luchando, luchando sin descanso por lo que a muchos se les ha olvidado.