Temprano el mismo organillo en la entrada del callejón, hizo volar la canción que en invierno nos despertó, y al escucharla di vuelta la página treinta y dos, del libro donde pusiste los pétalos de una flor. Y cuando los ví, algo brillo , algo de ti, que había olvidado y cuando los ví, algo brillo, algo de ti, que había olvidado.