sábado

La piel morocha muestra que he pasado en la playa todos los días...se nota en la cara, en los ojos, en la risa, en el gesto tantas cosas. Florecita olvidaste que te corrí de mi balcón...volviste con tu maldad, con tus impulsos y la locura de los 21. Debe ser por mi vecino, este que me invita a divagar...señor que lindo esta hoy, me agrada tenerlo de compañía en una noche tan bella....soy la voyerista numero uno de esta ciudad, estoy enamorada de usted...aunque ni yo lo crea, gracias por salvarme la risa...señor mar tranquilo-violento. Gracias por sacar la furia del pecho, gracias por convertir recuerdos en cotidianidad y que el tiempo fuese solo tiempo.Vecino mar...es un gusto ser su vecina y contemplar tal desplante de movimientos...cuando a las seis de la madrugada choca con las rocas, las besa dándoles un buenos días ..y luego se va sereno para volver violeto y como a las diez..las aves posan sobre ellas, para entregarles ternura y parecer espuma. Las rocas se traicionan, se piensan, besan otros labios, siguen sus vidas, vuelven al inicio y saben llorar.