Llevo un saco plagado de agujeros, un saco que arrastro de mis rincones, de donde caen sonrisas, alegrías y encanto, llevo el saco de los ciegos, de los que no reaccionan a tiempo, llevo la conciencia amargada, el corazón palpitando menos, la voz debilitada y el en el altar de mi pecho los buitres corrompen el amor.