Las ratas caminan bajo el subterráneo, dan la espalda a los
humanos, bailan en constelaciones sombrías, a veces vuelan y vuelven a llegar
en primavera, se ríen a carcajadas diciendo: ¡Pobres humanos!, tan sedientos de
todo, de la casa grande, el amor perfecto y del mañana, vivir del mañana
desaprovechando el hoy, vivir de intentos, de continuación, de esperar, de
buscar. ¿De buscar qué?