Es la complejidad de querer ver entre una luz y la ceguera
provocada por el mundo, la música es
solo eso y no necesita ser más. Las personas buscan las estrellas para comparar
su brillo con la sonora melodía que tienen las luciérnagas cuando entran en la
panza, es como una especie de búsqueda continua de comparación; las regalan,
las prometen, como si el universo fuese un circo de diversión, antes de llegar
al alma mira cuantas horas dedica una persona en cubrir su piel con ropaje y
colores, que le den un toque de diferencia, si tanto cubre es porque algo, algo
muy en el fondo…
esconde.
