jueves


Teme ver las cortinas que rodean su rostro, teme que se queden estancadas por siempre en su vereda, que los arboles luego no le parezcan mágicos si no está a su izquierda, debe temer, teme a como sonríe luego de parpadear en secreto, teme de cómo susurra un ¡fuguémonos!, y si su universo paralelo les sirve de consuelo para aminorar el imán que los lleva, solo queda decir que vuelen de la tierra del jardín de encanto pasajero
Puede que el sol se atreva a salir de noche, a disimular el brillo que lo rodea y la luz que lo intriga, puede que la luna salga de día, a romper esquemas, a magnificar la vista. Un cielo distinto diario y un lugar preferido por luna.

De aquel jardín voló el pájaro azul, asustada vuelve a florecer rockera y cabalgando con el viento vaga la incertidumbre del porque de tantas flores en el mundo llego un diablo a aquel  jardín.