Estoy demasiado drogada en estos momentos, como para poder lograr sentir algo...o creo que siento el doble...pero trato de negarlo...la tarde esta gris...parece que el cielo se encuentra triste como yo...caen pequeñas gotas parecidas a las que caen por mis mejillas...en un momento que las estrellas no me dan ilusión, que el cielo no me da alegría, sin imaginación para dibujar en las nubes, escuchando temas que traen recuerdos, caminando por las calles sin esperar encontrar algo o a alguien interesante y que me motive, sin mariposas en la pancita ,sin ganas de bailar, sin ganas de salir, sin ganas de parrandear, sin ganas de estar dormida o despierta, todo esta intacto...cada recuerdo en las esquinas , cada flor en su jardín, cada hoja en su cuaderno, el pasto con el papel de siempre...ser la cama para ver el cielo, cada antro lleno de acontecimientos...los techos de las flores me invitan a subir pero no puedo...ya no es lo mismo...caminar por estas calles...ya no es lo mismo trepar árboles...ya no es lo mismo ver el amanecer anaranjado...ya no es lo mismo sentarse en las rocas contemplando el mar...ya no es lo mismo sonreír...ya no es lo mismo hablar...hay algo nuevo y es el nudo en la garganta que me acompaña en estos momentos.
Dejare el alcohol, el tabaco, y algunas drogas más, de esas que dañan la mente, pero te producen satisfacción adictiva, renuncio a como me miran tus ojos y a lo que producen en mi, renuncio al sabor de tus besos llenos de ternura que me sacan lejos, renuncio a tus abrazos confortantes, renuncio a tus palabras con sensación a honesta mentira, renuncio a tus alas de ángel, renuncio al aroma de tus abrazos, renuncio a tus preguntas y a mis respuestas.
Renuncio a lo que acabo de escribir luego de contemplar el porro que tengo en mi mano.